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viernes, 13 de abril de 2012

Mentiras "intrascendentes"

Nos merecemos políticos que no nos mientan. Y sin embargo, seguimos votando a aquellos políticos que nos mienten. Aceptamos la mentira como parte del discurso político y como un elemento propio del ejercicio de la política. La conjugación perfecta entre el poder de la mentira y las mentiras del poder político.
Damos por buena aquella frase pronunciada por el profesor y ex alcalde de Madrid, Enrique Tierno Galván, de que “los programas electorales se hacen para no ser cumplidos”. Una aseveración muy criticada en su día y que incluso fue calificada por algunos de cínica, que los años han demostrado como un análisis certero de la realidad política española y que no hace más que constatar la capacidad de reflexión del viejo profesor y su visión de aquel presente y del posterior futuro. Y por supuesto, su ironía, que algunos confundieron y siguen confundiendo con el cinismo.
Y a tal extremo hemos llegado en esa aceptación que incluso admitimos programas electorales, no ya que no se vayan a cumplir, sino que ni siquiera existen como tales y luego, cuando se alcanza el gobierno se hace y deshace sin reparos y se justifica cualquier actuación con un manido “estaba en nuestro programa electoral”, confiados en que siempre habrá quien admita ver burros volando.
El catálogo de la mentira política es generoso en amplitud y variedad. Y como es evidente abarca tanto el ámbito doméstico como el mundial. Sin duda en este último y en la memoria colectiva se sitúan las palabras de Bush padre sobre la subida de impuestos: “Yo soy el que no subirá los impuestos. Mi oponente dice que los subirá como último recurso, o como tercer recurso. Pero cuando un político habla así, sabes que es un recurso que estudiará. Mi oponente no descartará subir los impuestos. Pero yo lo haré. Y el Congreso me empujará a subir los impuestos y yo diré que no. Y me empujará de nuevo, y todo lo que les puedo decir es “Lean mis labios: Impuestos nuevos no.” (“Read my lips: No new taxes”), pronunciadas en el Discurso de aceptación de la candidatura a la presidencia por el Partido Republicano el 18 de agosto de 1988. Mentira que se encargaría el mismo de descubrir siendo ya presidente de Estados Unidos.
El actual presidente de España, Mariano Rajoy, se ha mostrado como alumno aventajado de Bush padre y no ha dudado en emular sus pasos; afirmando que no subiría los impuestos, para una vez elegido presidente desvelar también su mentira y subirlos.
Pero si hubiera que destacar dos temas en la historia reciente sobre los que se ha mentido desde la esfera política sin importar las consecuencias y la voluntad ciudadana, dejando a un lado los lamentables casos protagonizados también (¡qué curioso!) por presidentes estadounidenses como son las mentiras de Nixon sobre el Watergate y las de Clinton en el ‘caso Lewinsky’, serían la guerra de Irak y los atentados del 11-M en Madrid.

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viernes, 2 de marzo de 2012

Falta de público

La desaparición de un medio de comunicación, con independencia de su línea editorial, siempre es una mala noticia en una sociedad democrática. No sólo por lo que supone de incremento de las listas del desempleo con los profesionales que trabajaban en ese medio, sino por lo que implica de pérdida de pluralidad informativa y en algunos casos, de ausencia de altavoces para las minorías.
El cierre de la edición en papel de diario Público no es una excepción, y en su caso corrobora esa pérdida de pluralidad informativa y evidencia el desequilibrio existente en España entre medios de comunicación con una línea editorial progresista y aquellos que mantienen una apuesta conservadora; en particular, en prensa y televisión.
Las fusiones de las televisiones privadas (Cuatro y Tele 5, La Sexta y Antena 3) constatan en la práctica la absorción de canales de orientación progresista como Cuatro y La Sexta por otros, Tele 5 y Antena 3, inclinados hacia posiciones más conservadoras. Y si se amplía el espectro a la TDT, la influencia y afluencia de medios conservadores y de extrema derecha son demoledoras, en especial tras la desaparición de CNN+ y la más que probable reconversión de la televisión pública que deja en suspenso el futuro del canal 24 horas y que ya está dando muestras de la injerencia del gobierno del PP en su línea y contenidos informativos.
Si miramos a la prensa, la situación no es mejor. La desaparición de Público supone que sólo El País se mantenga aparentemente como una publicación periódica generalista de tirada nacional de ámbito progresista, frente a publicaciones conservadoras como ABC, La Razón o El Mundo o extremas como La Gaceta.
Este desequilibrio y la consiguiente pérdida de pluralidad informativa además de mostrar con nitidez la involución que estamos viviendo en distintos órdenes, constatan la disminución de garantías para los ciudadanos en su derecho a ser informados verazmente. Un derecho que debía estar salvaguardado por los poderes públicos a través de los medios de comunicación públicos, pero que, con la excepción de RTVE (Televisión Española y Radio Nacional de España) durante la etapa de los gobiernos de Rodríguez Zapatero, carece de salvaguarda porque esos medios públicos en lugar de estar al servicio de los ciudadanos actúan como correa de transmisión de los partidos que sustentan los gobiernos de turno, ya sean estatal o autonómicos.

lunes, 13 de febrero de 2012

Iguales ante la ley

El artículo 14 de la Constitución Española asegura literalmente que “Los españoles son iguales ante la ley, sin que pueda prevalecer discriminación alguna por razón de nacimiento, raza, sexo, religión o cualquier otra condición de o circunstancia personal o social”. De lo que se deduce que la ley es igual para todos y por tanto la desigualdad se produce en su aplicación.
La interpretación de la ley condiciona su aplicación y es por tanto esa interpretación la que pone en entredicho el propio concepto de justicia. Cuando esa interpretación se convierte en un manoseo obsceno y en un retorcimiento de las palabras para justificar y garantizar la impunidad y permite que la misma norma sirva indistintamente para la absolución o la condena es que algo falla en su redacción o en su fundamento.
Necesitamos pues leyes inequívocas que establezcan con nitidez la comisión del delito y que no permitan una lectura ambigua y no faciliten decisiones judiciales que propicien la controversia y den a ese artículo 14 de la Constitución Española el valor del papel mojado en el que la tinta de lo escrito se diluye hasta lo ilegible.
A la vista de los caso más recientes y sonados del ámbito judicial español, los procesamientos del ex presidente de la Generalitat Valenciana, Francisco Camps, y del juez Baltasar Garzón, es innegable la percepción de desigualdad ante la ley, lo que implica desconfianza en el sistema judicial español y una sensación de indefensión ante la justicia. Elementos que siembran dudas y fomentan el desprestigio de la justicia y que afectan no sólo a los administrados, sino a aquellos jueces y profesionales de la Administración de Justicia que en incontables ocasiones y alejados de los focos realizan su labor con escasez de recursos humanos y económicos y un escrupuloso respeto a los principios que en origen demandaron la necesidad de establecer normas de obligado cumplimiento entre los ciudadanos y de que alguien velara la aplicación de las mismas.
Hoy la justicia lejos de apuntalar los pilares del Estado y constituir uno de esos pilares aparece como un instrumento, no como un fin, que manejan unos pocos, a los que otorga un poder extremado en su uso, con independencia de la posibilidad de presentar recursos en estancias superiores que puedan corregir los excesos en ese uso. Es indiscutible que el poder que emana la figura de un juez, una sola persona, en sede judicial y del que hace uso contrasta con la vulnerabilidad del encausado, al margen de los motivos que le hayan conducido al banquillo de los acusados.
Los 3 procesamientos al juez Baltasar Garzón, por las autorización de escuchas entre los imputados por la trama de corrupción Gürtel y sus abogados, la financiación por el banco de Botín de unos cursos organizados en Nueva York y los crímenes del franquismo, suponen un antes y un después en la concepción y el sentido de la justicia en España y acrecientan esas sensaciones de indefensión y vulnerabilidad, no sólo por el poder omnímodo de los jueces, sino, y esto es lo más preocupante, por el uso y provecho de la justicia como instrumento de venganza y ajuste de cuentas desde diferentes poderes (judicial, político y económico) contra un servidor de la justicia que pese a luces y sombras o claroscuros siempre se distinguió por la búsqueda de la justicia y no por su instrumentalización.
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lunes, 6 de febrero de 2012

El derecho a vivir

Agitar las conciencias. Mecer los vientos de la mente y abrir ventanas para que fluyan y se renueven. Despertar para rebelarse contra el miedo y superar la parálisis que éste siempre produce. Es fácil pensarlo, decirlo y por supuesto, escribirlo.
La realidad, sin embargo, dicen que es obstinada. Y debe ser así, porque salvo casos contados y los primeros pasos del denominado Movimiento 15-M, permanecemos paralizados, sumidos en el inmovilismo o en su defecto buscando la postura que nos haga pasar desapercibidos para que el mensajero portador de malas noticias deje su misiva al que está a nuestro lado.
Nos agarramos a la resistencia para disfrazar el miedo y nos justificamos en las circunstancias para aceptar con la cabeza gacha lo que ya ha llegado y lo que está por venir. Sí, ese mismo porvenir que ya damos por escrito, elaborado en la misma sala de máquinas donde se engendró esta crisis tramposa, que ha sido el mejor instrumento del neocapitalismo para sobrevivir y planificar las pautas de la involución que comienza a instaurarse en la vieja Europa y desde donde amenaza con extenderse al resto del mundo.
Abatidos, presas del conformismo, nos arrastramos ante la interminable lista de plagas económicas que nos asolan; esos jinetes de un nuevo Apocalipsis que recitan los locutores de radio y televisión como una maldición de alguna deidad y que toman la portada y las páginas de las publicaciones para no dejar lugar a la esperanza, con conceptos y términos técnicos cuyo significado nos es ajeno pero que voluntariamente hemos asociado a la debacle. La misma lista del miedo que sirve de coartada a nuestros gobernantes.
Huérfanos y desorientados, volvemos la mirada a Francia y nos damos por satisfechos con el enunciado de cuatro postulados progresistas, que probablemente no sean más que una retahíla de promesas electorales. Un lastre del que se podrá prescindir en el caso de alcanzar un triunfo electoral. Y aún así, al apagarse las luces no sólo en Europa, sino más allá del Atlántico y en Oriente, la llama francesa, pese a su inconsistencia y la escasa fiabilidad de su portador, aparece como el guijarro que brilla con el reflejo de la luna para reconocer el camino de regreso. Y ese es el error y la perdición: soñar con regresar. ¿Retornar a dónde? ¿Y para qué? ¿Confrontar dos modelos que no atienden las demandas de los pueblos y sólo dan respuesta al poder político y económico? ¿Esperar que la crisis, como en otras etapas de la historia, haga resurgir el totalitarismo?

miércoles, 25 de enero de 2012

Principios y valores

Los bancos son nítidos ejemplos de la pérdida de determinados valores; por supuesto, los ajenos a la práctica contable. Llueve sobre mojado, pero no escampa. Y a lo que se ve lo de ir “ligero de equipaje, casi desnudo, como los hijos de la mar”, que brotara del manantial sereno de Antonio Machado, no atañe a los consejeros delegados de estas entidades financieras. Como se desprende de la millonaria jubilación que recibirá Francisco Luzón, consejero del Santander; al menos 55,95 millones de euros, a los que se suman otros 9,93 millones de otros seguros.
Según manifestó el propio Luzón, el pasado 21 de junio durante su investidura como doctor honoris causa por la Universidad de Castilla-La Mancha, "En el momento de la despedida me gustaría dejar un mensaje final muy simple: hay que viajar, sí, pero llevando una mochila llena de principios y valores. Y entre ellos, quizá el más importante, sea el del esfuerzo y la autoestima".
A lo que se ve también, olvidó mencionar que el esfuerzo y la autoestima tienen una elevada tasación si tales condiciones se manifiestan en un consejero de una entidad financiera y que la mochila repleta de supuesto principios y valores es más fácil de cargar si uno lo hace con el riñón bien forrado.
En asunto de jubilaciones e indemnizaciones por los servicios prestados en las entidades financieras no es la primera vez, ni será la última, que tengamos noticia de que esos servicios se agradecen con una cifra seguida de muchos ceros. Una práctica habitual, por supuesto legal, pero de difícil encaje en lo que a la moral se refiere; en particular, en la época actual.
Con una cifra oficial de más de 5 millones de desempleados, con reducciones salariales a los trabajadores dependientes de las administraciones, con impagos de varios meses en empresas privadas a sus asalariados, con sueldos por debajo de los mil euros, con descabelladas propuestas de mini trabajos con sueldos liliputienses y con recortes en las prestaciones sociales es difícil entender que las entidades financieras, piezas fundamentales en la fabricación de esta crisis económica, no sólo perciban dinero público con el que cuadran y maquillan sus balances, sino que además se permitan “premiar” a sus directivos con cantidades mareantes mientras el país se desangra. Y resulta más hiriente si cabe cuando esos directivos proceden de empresas públicas, en el caso de Luzón de Argentaria, cuya privatización ha contribuido a la debilitación del Estado, dentro y fuera de nuestras fronteras, y a una merma de sus recursos económicos y sociales.
Del mismo modo que la Medicina, en líneas generales y con excepciones, ha ido desprendiéndose del componente humanista, las entidades financieras no sólo no lo contemplan, sino que no han tenido reparos en amputar además a las personas su condición humana para mutarlas en meras cifras. A su entender, una concepción más acorde con el negocio que les ocupa, en consonancia con la cuenta de resultados, réditos y estadísticas y por supuesto, con esa mencionada práctica contable y la máxima de hacemos negocio, no caridad.

sábado, 14 de enero de 2012

Pasar el Rubicón

Es difícil calibrar si el PSOE es consciente realmente de lo que se está jugando en el proceso congresual abierto tras la debacle en las pasadas Elecciones Generales. Desde fuera da la impresión de que andan los dirigentes socialistas más preocupados por mantener equilibrios y cuotas de poder internos, es decir, por el partido, que por atender el papel y la representación con que cuenta en el actual sistema democrático y las demandas de los ciudadanos progresistas.
Basta con echar un vistazo a la composición del Parlamento español para comprobar que nada hay a la derecha del PP, a la par que crecen las opciones a la izquierda del PSOE. Unas opciones minoritarias, incluida la de Izquierda Unida, pero cuya suma de votos y captación de respaldos ajenos y críticos con la forma de gobernar del PSOE deberían llevar a los socialistas a una reflexión sobre su proyecto político para este país.
Ausente el secretario general, una vez desalojado de La Moncloa, el partido navega sin rumbo, errando en los tiempos y las formas e iniciando ese proceso congresual por el tejado, poniendo sobre la mesa nombres (por ahora sólo están confirmadas las candidaturas a la secretaría general de Alfredo Pérez Rubalcaba y Carme Chacón) y marginando el debate de lo principal, las ideas, en beneficio de las ocurrencias.
Si la elección de Rubalcaba como candidato a la Presidencia del Gobierno suponía en la práctica la pérdida de un año en esa necesaria reconstrucción socialista, las dos candidaturas presentadas a día de hoy a la Secretaría General del PSOE no hacen más que confirmar una nueva demora en esa necesaria renovación, tanto en lo ideológico como en sus protagonistas.
Salvo por esas cuotas de poder internas es difícil entender que el candidato que ha obtenido los peores resultados de la historia del PSOE en unas Elecciones Generales (110 escaños frente a los 169 obtenidos en 2004 y 6.973.880 votos frente a los 11.289335 de 2004), Alfredo Pérez Rubalcaba, lejos de dimitir por esos resultados se postule como timonel de la renovación en su partido. Aunque como apuntan algunos sea algo transitorio y el verdadero objetivo sea asumir esa Secretaría General para preparar como próximo candidato a la Presidencia del Gobierno al actual lehendakari, Patxi López; una apuesta arriesgada por al menos dos factores: porfía a la incapacidad del PP para afrontar la crisis económica y otra, a priori menor, que no es baladí, si la sociedad española, tan clasista, está preparada para elegir a un presidente sin formación universitaria.
Tampoco es fácil vislumbrar supuestos aires nuevos en la candidatura de Carme Chacón. La deslealtad nunca ha sido buena carta de presentación, conviene recordar aquella máxima de Escipión de “Roma no paga a traidores”. Y sólo en términos de deslealtad cabe analizar la actitud de Chacón al sumarse a un manifiesto en contra de la gestión de Zapatero, obviando que ha estado en primera línea durante estos 8 años de gobierno del PSOE, que no sólo es un producto del denominado Zapaterismo, sino que además se ha sentado en el Consejo de Ministros, lo que como mínimo implica coparticipación en la toma de algunas decisiones. Sin olvidar que como cabeza de lista del PSC por Cataluña en los últimos comicios ha cosechado la primera derrota del socialismo catalán en unas Elecciones Generales.
Conviene aclarar para que nadie se lleve a engaños que la candidatura de Chacón es en realidad un pack de dos, la propia Chacón y su marido, el ex Secretario de Estado de Comunicación, Miguel Barroso, “padrino”, “conseguidor”, “amigo” del Grupo Roures (propietario de Público y La Sexta) y “nexo” entre Pedro J. Ramírez, director de El Mundo, y José Luis Rodríguez Zapatero, en los inicios de su primera legislatura como presidente. Por lo que bien podría denominarse la candidatura de poder y negocio.
De hecho en círculos socialistas atribuyen a Barroso la asesoría de la patética rueda de prensa en la que Chacón anunciaba su renuncia a presentarse a unas primarias para elegir al candidato socialista a la Presidencia del Gobierno y la patochada de presentar su candidatura a la Secretaría General del PSOE en el pueblo de su padre en tierras andaluzas.
Como dice el alcalde de Toledo, Emiliano García-Page, que se disputa con Tomás Gómez, de la FSM, y Eduardo Madina, del PSE, el cartel de tapado, la denominada 3ª vía, en este proceso congresual, cuando le preguntan por ¿Chacón o Rubalcaba?, “Rubicón. Hay que pasarlo” (El País, domingo, 8 de enero de 2012).
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miércoles, 28 de diciembre de 2011

En boca de todos

Las recientes declaraciones del conde de Salvatierra, de la noble y mundana Casa de Alba, sobre las carencias emprendedoras de los andaluces, en un programa de la cadena de televisión La Sexta, el 11 de diciembre de 2011 (¡ah, la televisión y sus 3 minutos de gloria!), evidencian que no sólo importa lo que se dice, sino cómo se dice y quién lo dice. Y ponen de manifiesto, una vez más, como se enreda, pese a matices o rectificaciones posteriores, desde sectores muy concretos respecto a Andalucía y el subsidio agrario y el antiguo Plan de Empleo Rural (PER), denominado posteriormente Acuerdo para el Empleo y la Protección Social Agraria (AEPSA) y en la actualidad, Programa de Fomento del Empleo Agrario (PROFEA).
Cualquier crítica no es ajena a una parte de verdad o a una percepción de la verdad. Pero no basta con cuantificar el porcentaje de esa verdad, que sustenta o invalida una crítica, sino que hay que establecer la intención de esa crítica. No está, ni puede estar, sujeta a crítica la incuestionable necesidad de dar el pez; al margen de la importancia de dar también la caña de pescar o la red y enseñar su manejo.
El PROFEA permite combinar peonadas en el campo con trabajos para los ayuntamientos, con el fin de alcanzar un número determinado de jornales que garantiza cobrar el subsidio agrario durante los meses en que no hay trabajo en el campo. Es decir, un instrumento que actúa en aspectos intangibles, como la dignidad y la autoestima, y en otros tangibles, como los demográficos y los socioeconómicos.
Por ejemplo, en Jaén, una provincia agrícola, principal productora mundial de aceite de oliva, en el periodo 2004-2011 se crearon 2 millones de jornales con cargo a los sucesivos planes de empleo rural, con una inversión de unos 200 millones de euros, que incluía el subsidio de desempleo, la generación de empleo y garantía de rentas o la equiparación del Régimen Especial al General de la Seguridad Social; inferior a la de otros sectores como textil, astilleros o minería, que requieren una inversión superior y beneficia a menos trabajadores¹.
Mientras, hay propietarios como la Casa de Alba, que se incluye en el grupo del 1’5 por ciento de los perceptores de ayudas de la Política Agraria Común (PAC), que reciben el 29 por ciento de esos fondos. La ayuda media en Andalucía es de 4.600 euros y el importe máximo de la misma, de 3,6 millones de euros. Y además se da la circunstancia de que la Casa de Alba con 25.000 hectáreas emplea a 250 trabajadores, mientras que municipios como el sevillano de Marinaleda emplea a 300 con 1.200 hectáreas².
En los últimos tiempos, las críticas y ofensas a Andalucía y a sus gentes se han producido de forma sistemática, predominando el interés de quien vertía la crítica sobre el rigor y la veracidad de la misma. La lista es extensa y todo indica que las “apreciaciones” del conde no serán las últimas; a ellas se suman las ya conocidas de Joan Puigcercós, de Ezquerra Repúblicana de Catalunya (ERC), “en Andalucía no paga impuestos ni Dios” (pronunciadas en un mitin en La Seu d’Urgell, Lleida, en noviembre de 2010); Josep Antoni Dura i Lleida, de Convergencia i Unió (CiU), “en otros sitios de España reciben un PER para pasar una mañana o toda la jornada en el bar del pueblo” (expresadas en el Consell Nacional de CiU en Barcelona, en octubre de 2011); Artur Mas, president de La Generalitat de Catalunya y militante de CiU, “Estos niños y niñas…y no le hablo ya de Sevilla, de Málaga, de Coruña, etcétera, porque allí hablan el castellano, efectivamente, pero a veces a algunos no se les entiende”(emitidas en el debate de política general del Parlament de Catalunya, en septiembre de 2011); Esperanza Aguirre, presidenta de la Comunidad de Madrid y dirigente del Partido Popular (PP), “'han hecho lo que creen que debe hacer un Gobierno, que es utilizar el dinero de los contribuyentes para hacer 'pitas, pitas, pitas'. La gente del campo ya sabe a lo que me refiero”, declaraciones en Telemadrid, en marzo de 2010; Lucía Figar, consejera de Educación de la Comunidad de Madrid, también del PP, "El otro día nos llamó un amigo (diciendo) que están en venta por 50 euros los (ordenadores) de la Junta de Andalucía en el mercadillo de Málaga" (manifestado en el Parlamento regional de Madrid, en noviembre de 2010); Ana Mato, vicesecretaria de Organización del PP, “en Andalucía se ha visto a escolares en los suelos” (en una entrevista emitida por Radio Nacional de España (RNE), en octubre de 2011); y “los niños andaluces son prácticamente analfabetos” (en una entrevista en Punto Radio, en marzo de 2008); Luis del Rivero, ex presidente de Sacyr, "El PER es un sistema en que se fomenta la vagancia” (en un curso organizado por la Asociación de Periodistas de Información Económica (APIE) en la Universidad Internacional Menéndez y Pelayo de Santander, en junio de 2010).
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domingo, 11 de diciembre de 2011

Esperando a Rajoy

Entre las reglas del juego no escritas de la cosa política española existe la de otorgar un plazo de cien días de cortesía al nuevo gobierno antes de emitir crítica alguna sobre su comportamiento.
Una gracia de la que el futuro presidente del gobierno español no podrá disfrutar, a tenor de los méritos atesorados durante sus 8 años de oposición y su manifiesta dimisión en la prestación de cualquier apoyo al gobierno de España para aportar soluciones a la crisis. Y por supuesto, teniendo en cuenta que pese a su petición de árnica, los acontecimientos ni esperan, ni se detienen a contemplar unciones, coronaciones o tomas de posesión.
Sin olvidar, tampoco, sus previsibles medidas (incremento del IVA y otros impuestos, desmantelamiento de lo que queda del Estado del bienestar, abaratamiento del despido, privatización de servicios y organismos públicos, etc); sus primeros pasos tras ganar las elecciones (reunión con los banqueros, rechazo a hablar con un partido democrático, legal y con representación parlamentaria, guste o no, como es Amaiur..) y su intervención en Marsella firmando un cheque en blanco al renacido eje franco-alemán; renunciando a una parte magra de nuestra soberanía al supeditar su futura gestión a las imposiciones del ente Merkozy (lo que Daniel Conh-Bendit, el líder del Mayo del 68 francés, califica de golpe de Estado de dos) y donde se ha anotado su primer fracaso internacional, incluso antes de ser presidente, al ser rechazada su petición de veto para España al fondo de rescate europeo. Así que de acuerdo con el ideario y la terminología aznarianos bien podríamos decir que hemos cambiado nuestro estatus en la Unión Europea, pasando de “pedigüeños” a siervos, en el año I de la nueva "era mariana”.
Sin duda, el mejor resumen lo hacía involuntariamente el diario ABC al destacar, el viernes, 9 de diciembre, en un pie de foto que Rajoy se sentaba junto a los que toman las decisiones en Europa (en la imagen se contemplaba a Rajoy sentado tras Merkel y Sarkozy). Obviamente le faltaba añadir al diario conservador que sentarse junto a los que toman las decisiones, no implica participar en esa toma de decisiones.
De modo que desalojado Zapatero del poder, a expensas del simbólico traspaso de poderes y la toma de posesión del nuevo presidente, y dado el currículum de éste y lo previsible de su comportamiento y futuras actuaciones no es de extrañar que comience a sonar el runrún en algunos mentideros de la Villa y Corte de que la derecha de la derecha le ha colgado, ¡antes siquiera de ser nombrado presidente!, el cartel de prescindible y le ha otorgado, para la posteridad, el título de Mariano El Breve.
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miércoles, 7 de diciembre de 2011

El Hermitage en el Prado y una necesaria pedagogía del arte

Ofrece el Museo Nacional del Prado hasta el 25 de marzo de 2012 una muestra del arte del Museo Estatal de Hermitage. Primero fue el museo ruso con nombre francés¹ el que ofreció en San Petersburgo una selección de las obras del museo de Madrid, “El Prado en el Hermitage”, coincidiendo con la celebración del Año Dual España-Rusia en 2011, y por la que pasaron más de 630.000 visitantes, del 25 de febrero al 29 de mayo de este año.
Ahora, en el turno español, “El Hermitage en el Prado”, pueden contemplarse en la pinacoteca madrileña alrededor de 180 obras de arte: piezas de arqueología, joyas, artes decorativas, pinturas y esculturas, desde el siglo V a.C. hasta el siglo XX; de autores como Durero, Velázquez, Tiziano, Caravaggio, Rembrandt, Ingres, Monet, Picasso, Kandinsky, Rubens, Ribera, Malevich, Bernini, Canova o Rodin.
Visité esta exposición en El Prado el último fin de semana de noviembre, y al margen de las obras expuestas, que agotarían los adjetivos para calificarlas, me llamaron la atención dos cuestiones: la ausencia de niños y jóvenes en las dos salas donde se exponían los obras del Hermitage y la aglomeración de público frente a las obras más conocidas o promocionadas, como Tañedor de laúd, de Caravaggio (elegida como imagen de la exposición en Madrid), El estanque en Motgeron, de Monet, o El almuerzo, de Velázquez, mientras que otras como San Sebastián curado por las santas mujeres, de José de Ribera, Retrato de un estudioso, de Rembrandt, o El cuadrado negro, de Malevich, apenas concitaban interés. Del mismo modo, me llamó la atención el interés y los comentarios generados por las joyas, excepcionales sin duda, y la poca atención que se prestaba a las esculturas presentes en la exposición, por otra parte también excepcionales.
Ambas cuestiones me llevaron a plantearme nuestras carencias educativas. Afirma Francisco Calvo Serraller, en su Breve historia del Museo del Prado², que “la clave distintiva de nuestros museos, respecto a todos los precedentes de los siglos anteriores, consiste no sólo en su carácter público, sino, consecuentemente, en su finalidad educativa”. También subraya que “el nuevo Estado consideraba la educación y la cultura instrumentos primordiales para combatir la desigualdad social heredada, por lo que trató de que se universalizasen empleando todos los medios a su alcance”. Y añade que “aunque las obras de arte, por su naturaleza suntuaria, resultaban comparativamente más difíciles de democratizar, los poderes públicos también se empeñaron en su promoción social a través precisamente de los museos”.
Es indudable que el Museo del Prado, así como otros museos situados en distintos puntos de la geografía española, cumplen sobradamente esa finalidad educativa, incluso con programas específicos destinados a acercar el arte a niños y jóvenes. Por lo que esa carencia hay que situarla estrictamente en los ámbitos de la educación y la enseñanza o lo que es lo mismo, en los hogares y las escuelas.
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martes, 6 de diciembre de 2011

2012, centenarios machadianos: luz en la oscuridad

Es este final de noviembre de 2011 heraldo de la noche oscura. Fin de ciclo para unos. Y para la mayoría, el comienzo de un previsible camino de tinieblas (liquidación de libertades y derechos sociales, privatización y desaparición de servicios públicos básicos y universales, incremento de la carga impositiva y pérdida de la capacidad adquisitiva para las rentas más vulnerables….) del que no se vislumbra el final y que al avanzar nos sume aún más en la oscuridad.
Y aún así, en ese 2012 que espera ya sin embozar a la vuelta de la esquina, amenazando con retornar a un añejo blanco y negro con el que la esperanza se pinta de desesperanza, emerge como el faro que guía en medio de la tormenta la figura de Antonio Machado.
Regresa el poeta, por partida doble, con la celebración en este 2012 de los centenarios de la edición de Campos de Castilla y de su llegada a la ciudad jiennense de Baeza. Vuelve el viejo republicano del exilio a una España donde nos encontrará huérfanos de referentes y desnudos de valores y donde, una vez más, está todo por hacer. A un país “entristecido y luminoso”, según uno de esos escasos referentes que aún conservamos, el filósofo Emilio Lledó¹, que recurre a Machado para hablar de la luminosidad, de la decencia popular y la honestidad.
El poeta que descansa, como el presidente Azaña, en suelo ajeno, como nos recuerdan los versos de Alberti: “Descansa, desterrado/ corazón, en la tierra dura que involuntaria/ recibió el riego humilde de tu mejor semilla”². Y sin embargo, si en alguna ocasión a alguien no se lo pareció, fue siempre y es hoy la presencia de Antonio Machado imprescindible. Poeta de dolor, pero también poeta de luz.
Dolor, tristeza y luz con los que llegó a Baeza en noviembre de 1912 para tomar posesión de la Cátedra de Lengua francesa en el Instituto General y Técnico, en el que permanecería hasta octubre de 1919, fecha en que es trasladado a Segovia. Su regreso a Andalucía, tras la muerte de su esposa Leonor.
Y es ese hecho el que nos devuelve la figura del poeta, con la celebración de un centenario plagado de actividades, que culminan a finales de octubre y primero de noviembre de 2012 con el Congreso Internacional Conmemorativo Cien años del encuentro de Antonio Machado y Baeza (1912-2012), que tendrá lugar en la Sede, que lleva el nombre del poeta, de la Universidad Internacional de Andalucía (UNIA) en Baeza.
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lunes, 28 de noviembre de 2011

PULSO

No soy de echar pulsos, pero si gusto de tomar el pulso de lo que acontece a mi alrededor. Sin embargo, los tiempos que se anuncian son una invitación a mantener ambos pulsos. Para lo que es necesaria la observación de lo que ocurre en nuestro entorno, pero también el compromiso para explicarlo e intentar voltearlo.
Si a ello se le suma el entusiasmo y unas dosis de voluntad y esfuerzo y si se encuentra a un grupo de personas dispuestas a navegar por aguas revueltas y a un capitán que pilote la nave no es extraño que surjan proyectos como la revista digital PULSO, que hoy “ha caído” en la Red.
Una publicación que a través de las palabras y de las imágenes, en distintos formatos y estructuras, intenta mostrar una visión crítica de la realidad, sin caer en la desesperanza. Aún siendo conscientes de la desigualdad de fuerzas y potencia con el adversario y lo que es peor, de cómo los ciudadanos, en su mayoría, se entregan al desencanto y a la apatía y enarbolan la bandera blanca sin ofrecer resistencia ni siquiera en el ámbito de las ideas.
La tripulación de esta nave es variopinta y está abierta a nuevas incorporaciones. Además de los oficiales, la marinería, los cocineros y el resto de tripulantes, alguien pensó que también sería bienvenido un gato, aunque sólo sea para entretener a los ratones. Agradezco a mi amigo Víctor Donamaría su invitación para subirme al barco, y al capitán, Manuel Álvarez Machado, que aceptara a un felino a bordo sin preguntar a los ratones.
Como siempre en cualquier tiempo presente se dirime el futuro y en eso consiste, y en eso estamos en PULSO, en intentar dibujar el camino que nos lleve a un futuro en el que quepamos todos y en el que queramos estar; y no en esta senda por la que nos conducen como si fuéramos ganado, a pesar de que a veces lo parezcamos, y en la que nos privan de nuestra condición de personas para transformarnos en números que se dividen y restan para multiplicar y sumar las cuentas corrientes de unos pocos.
Quizás PULSO sea sólo una mínima opción para canalizar la indignación, un sueño que acabe desvaneciéndose antes incluso de abrir los ojos, pero al menos habrá parpadeado.