miércoles, 25 de noviembre de 2009

Los derechos de Haidar


Mujer y saharaui son hoy en España y desgraciadamente desde hace unos días los rasgos de la violencia. La violencia que ejercen los gobiernos de España y Marruecos sobre un pueblo, en el pasado y en el presente, que una mujer, Aminatu Haidar, simboliza hoy en el aeropuerto de Lanzarote.
La violencia contra una mujer no sólo es física, también se puede agredir con la expulsión de la tierra sobre la que pisa tu pueblo, con la oferta de un pasaporte a cambio de aceptar una nacionalidad, la marroquí, que representa la negación de tu pueblo y de tu tierra y como no, con el caramelo de un estatuto de refugiado que lleva implícito el reconocimiento de súbdito alauita.
Extranjeros en su tierra y refugiados en Tinduf (Argelia), esa es la doble condición del pueblo saharaui en tierra propia o extraña. Es evidente que el Sahara no es Israel y que el pueblo saharaui es uno de los olvidados de las grandes potencias mundiales y sólo habita en el corazón de su gente y en la de algunos occidentales, entre ellos españoles de víscera generosa y otros, con mala conciencia. El caso es que son los únicos que mantienen las manos tendidas hacia el pueblo saharaui, dan aliento a sus reivindicaciones y actúan como altavoces de esta causa internacional que el sátrapa alauita quiere reducir a un asunto doméstico.
Hoy, 25 de noviembre, Día contra la Violencia de Género, se cumplen 10 días de la huelga de hambre iniciada por Aminatu Haidar en el aeropuerto de Lanzarote en protesta por su deportación y en defensa de su tierra y de su pueblo. Esta mujer lucha con lo único que le han dejado, su vida; magullada y exenta de libertad aún guarda arrestos para hacer llegar su voz a Occidente. Mientras, sus agresores no han sido detenidos, ni por supuesto interrogados o torturados, no han sido llevados ante juez alguno y tampoco llevarán pulseras con gps para localizarlos, ni deberán guardar una distancia de seguridad con su agredida. No han sido identificados, pero eso era innecesario porque todos conocemos sus nombres y su filiación. Incluido el de la joven ministra que hoy se desgañitaba en el hemiciclo del Congreso de los Diputados y que llenaba su boca de derechos y defensa de las mujeres, a todas luces excluyentes.

Foto: Diario El País, 19/11/2009.

No hay comentarios:

Publicar un comentario