jueves, 25 de junio de 2026

Más allá de la verdura

Lo he contado y escrito con anterioridad. Tenía un amigo, ya fallecido y curtido en la siderurgia norteña, que proclamaba "más Cultura, que lo demás es verdura".
La verdura es una opción, pero siempre ha de ser una prioridad arrimarle sustancia; preferentemente la que procede de la materia gris. Aún así, no falta quien está dispuesto a exhibir un manojo de espinacas como si fuera una pintura de Velázquez o el mismísimo Quijote de Cervantes.
O quien repite el soniquete al uso en los últimos tiempos del "y decían que en Jaén no hay ná". Explícales que igual que hay quien confunde valor con precio, hay quien consume la cultura al peso.
La realidad es que en Jaén hay poco. Tan real como que a los políticos la cultura no les interesa demasiado, más allá de salir en la foto con un mediático creador y, probablemente, instalados en la creencia de que si el roce hace el cariño, por qué no se va a pegar también el talento.
Salvo Úbeda, que sigue manteniendo una programación cultural estable y de calidad, el resto de la provincia sobrevive culturalmente como puede, con un festival por aquí o un aniversario real o imaginario por allí.
La capital no es ajena a esa supervivencia y aunque es cierto el avance, no es menos cierto que demasiados trenes pasan de largo. A los conocidos problemas de comunicaciones y a las carencias en infraestructuras se suma la, no menos obvia, ausencia de inquietudes culturales; salvo, a imagen y semejanza de los políticos, que el creador sea conocido o al menos salga en la televisión.
Cualquier junta letras se cataloga como escritor, cualquier cantante de ducha se anuncia como un nuevo Dylan y quien ensucia un lienzo se presenta como pintor; para espanto y frustración de quienes tienen talento, pero escasas o nulas oportunidades de trascender los límites provinciales.
Ese es el panorama hoy, pero quizás pueda cambiar de cuajar ese nuevo proyecto de recuperación, tras 150 años olvidado, del Ateneo Cultural Ciudad de Jaén, que se presentaba el pasado 4 de junio en sociedad, encabezado por el escritor Raúl Cueto.
Es una tarea ardua. Habrá que cimentar las bases, más allá de la ilusión y el compromiso de sus impulsores. Y habrá que lograr que el resto nos sumemos a la causa. La apuesta es la Cultura, más allá de las camarillas y del “qué hay de lo mío”. Más allá de la verdura.

Mi artículo para SER Úbeda (Multimedia Jiennense), del 22 de junio de 2026. 

jueves, 14 de mayo de 2026

El voto de mi hijo


Me dice mi hijo, 20 años y segunda ocasión en su vida en la que va a ejercer su derecho al voto, que no sabe si abstenerse o votar en las elecciones andaluzas. No le voy a decir, ni a él ni a nadie, qué papeleta debe meter en la urna. Pero sí le digo que hay que votar y que ha de primar, frente a los candidatos, los proyectos.
Se leyó los programas electorales en las Elecciones al Parlamento Europeo, pero confiesa que le da pereza hacerlo ahora en las Autonómicas de Andalucía. Le comprendo, pero también le explico que uno debe tener a estas alturas una noción de los planteamientos generales de los partidos políticos y, al menos, saber a quién no votar, y que sólo hay una opción, votas progreso o votas conservadurismo. Evolución o involución.
Pienso en este Jaén. Y entiendo el hastío y la pereza, porque los hechos pesan más que las promesas. Y también entiendo que hay un claro interés en que se impongan ambos, hastío y pereza, para que la aritmética de la no participación resuelva donde no llegan ni el respaldo ni el entusiasmo en votos tangibles.
Siempre es más fácil culpar al otro que reconocerse responsable ante el espejo. Y más habitual de lo deseable, esa pataleta de ciudadano irresponsable y, generalmente, mal informado, que opta por no votar y, además, alardea de ello. Señalamos al político para no admitir nuestra dimisión como ciudadanos, nuestra carencia de una cultura democrática.
Luego escucharemos a los sorprendidos; como ese inmigrante en Estados Unidos que votó a Trump y se lamenta al ser deportado. Cómo iba yo a saber, que cantaba Berrio, “yo que oigo el ruido del presente como quien oye llover”.
Ese ruido del presente que es un estruendo. Ya no vale asustar con que viene el lobo. El lobo está aquí, con piel de moderado.
Así que espero que mi hijo vote y que lo haga desde la coherencia, la reflexión y el conocimiento. Que no vote por el ayer, que meta una papeleta en la urna por el mañana.

Mi artículo para SER Úbeda (Multimedia Jiennense), del 11 de mayo de 2026. 

jueves, 26 de marzo de 2026

Idus de marzo

Estamos a unos meses del fin del segundo mandato de Moreno Bonilla en Andalucía. Según anunció en febrero el propio presidente, las elecciones autonómicas serán en junio «salvo que ocurra algo anormal que no esperamos», aunque incluso podrían ser en mayo. Lo cierto es que mes arriba mes abajo se cumplirá la legislatura.
No es necesario acudir a los idus de marzo en busca de augurios para intuir que la suerte está echada y que el actual presidente, pese a su maquinaria de propaganda, necesitará a la extrema derecha para ser investido. De modo que esa imagen artificial de moderación tiene los días contados.
Tampoco es necesario acudir a augurio alguno para verificar que la provincia de Jaén es la gran olvidada de la Junta de Andalucía y que el futuro no se presenta halagüeño para los jiennenses, ni en infraestructuras, ni en sanidad, ni en educación…
En los dos primeros mandatos de Moreno Bonilla ha habido jiennenses o políticos vinculados a la provincia en distintos puestos de responsabilidad en las consejerías, Hacienda, Sanidad y Medio ambiente, y poco o nada ha repercutido en proyectos o inversiones para Jaén. Ahí siguen pendientes la Ciudad Sanitaria, la Ciudad de la Justicia o el tranvía en la capital, por citar algunos ejemplos.
Hay dos Andalucías, una, representada por Málaga, será casualidad que el presidente, aunque nacido en Cataluña, proceda de allí; y otra, que es Jaén. Ninguneada y olvidada. Con el paso del tiempo, las carencias aumentan y la distancia frente a otros territorios se incrementa. Y hasta la Universidad de Jaén se juega su futuro por una financiación inadecuada; víctima del ‘ratoneo’ de una Junta de Andalucía que hace tambalearse una institución consolidada y fundamental en el desarrollo de la provincia.
Dos legislaturas y un balance negativo para Jaén. Si nos ha ido así, en especial durante los últimos cuatro años con un presidente gobernando con mayoría absoluta, mal pinta el futuro cuando las decisiones las tengan que tomar dos y Jaén seguirá sin ser una prioridad.
Los idus de marzo, además de por ser considerados época de buenos augurios, pasaron a la historia por el asesinato de Julio César.
A Jaén le falta un emperador y le sobra más de un Bruto. Estoy seguro de que veremos desenvainar cuchillos en los próximos meses.


Mi artículo para SER Úbeda (Multimedia Jiennense), del 16 de marzo de 2026. 

 

domingo, 8 de febrero de 2026

El 9, el espejismo que se hizo realidad



No es un espejismo. Aunque probablemente muchos de nosotros compartimos, no ha mucho y tras “La otra vida”, la visión de esa imagen que no era real de un nuevo disco de 091. Y sí, como los sueños se cumplen, la visión se hizo realidad. El runrún, la expectativa y por fin, un 6 de febrero, la criatura ve la luz.
La banda o la nueva compañía discográfica ya nos habían administrado varias canciones a modo de anticipo de ese “Espejismo nº 9”. La miel en los labios a la espera de meter el dedo en el tarro. También dos días antes había anticipado Javier Gilabert su crítica en la revista “Efe Eme”, en la que define a esta nueva criatura de los Cero como “Posiblemente, el mejor disco de 091” (es hasta la fecha la mejor radiografía que he leído del disco).
Los ceroadictos, ya una variopinta muestra de puretas, vivimos desde la despedida y la resurrección en el alambre, mirando al horizonte sabiendo que tarde o temprano ha de salir el sol y volveremos, como pronosticara el Maestro Lapido aquella noche en Granada, a encontrarnos en el rock. Es decir, sin perder la esperanza.
El tiempo y las incertidumbres siguen revoloteando como pájaros sobre nuestras cabezas en ese universo que compartimos con 091, con la letra y la música de sus canciones. Y escuchando y reescuchando el disco me ha dado por pensar que bien pudiera ser el último, el suyo o el mío (deseo que no), lo que no disminuirá la fe en que de nuevo saldrá el sol.
Me ha sorprendido este disco. Quizás porque en el anterior primó la emoción por asistir al nacimiento de un nuevo disco de los Cero tras ese paréntesis que creímos no se cerraría nunca porque el adiós era definitivo. “La otra vida” era por las urgencias y la necesidad un disco irregular, desigual; aún así colmó nuestra sed.
Se que habrá críticas, porque hay quien espera siempre a aquel grupo de nuestra adolescencia y su adolescencia, quien espera calcos de esas canciones que llevamos décadas escuchando y cantando y habrá, incluso, quien piense que es una herejía. No lo compartiré. Este disco es 091, con 6 décadas de vida a la espalda y 4 sobre el escenario, con lo que conlleva eso de bagaje personal y profesional. Están los Cero de “Doce canciones sin piedad”, “El baile de la desesperación”, “Tormentas imaginarias…, los Cero que fueron y los Cero que son.
“Espejismo nº 9” es un disco coral, con varias licencias como la eliminación de una guitarrista (evoco alguna de las nuevas canciones en directo y con la segunda guitarra), la incorporación de una voz femenina en “Ven vestida de nube” o los teclados. Entre los rockeros los teclados siempre han generado dudas, aunque eso no evita que yo disfrute escuchando un Hammond; en este disco, las teclas acompañan, se envuelven en las canciones, sin salirse del guion y espacio asignado.
Y lo último, la voz de José Antonio García. Hace poco hablaba con mi amigo, el también cantante y tremendo frontman Emilio Ramos, de la voz, de cómo los instrumentos sólo pueden ganar con el paso del tiempo en el virtuosismo de quien los toca. Pero, ¿la voz? La de José Antonio es una voz que ha pagado el peaje de los años; un precio que él ha sabido encajar para domarla y darle una nueva dimensión. Atrás quedan los miedos, para disfrutar de esta otra vida que no renuncia a la que fue, pero acepta la sabiduría que se acumula paso a paso, día a día.
Siempre los Cero. Siempre el sol y el reencuentro.



jueves, 22 de enero de 2026

Callar

Quiero creer que la mayoría aún estamos consternados por el accidente ferroviario de Adamuz, el pueblo de Córdoba. Una tragedia cuyas causas deben esclarecer nuestros gobernantes, una vez atendidas las víctimas y despejadas las vías para recuperar la circulación de trenes.
Al resto nos correspondía, en esas primeras horas de la tragedia, el silencio. El silencio como muestra de respeto a las víctimas y como demostración de que hemos aprendido algo durante los últimos tiempos. El silencio como antesala de la reflexión. Y sí, claro, como compañero del dolor, la desazón, la empatía, la esperanza…, todo aquello que se supone nos caracteriza como humanos y nos lleva a ponernos en la piel del otro y contemplar ese abismo que abren la incertidumbre y la pérdida; pero, sobre todo, debía permitirnos acompañar a las víctimas desde la prudencia, tendiendo la mano y conteniendo la lengua.
Nos correspondía, como dice la periodista Pilar del Río, «sentir una inmensa solidaridad y un dolor que aprieta el corazón. Compartir la sensibilidad, mandar abrazos al aire, callar».
El Gobierno de España y la Junta de Andalucía han estado a la altura de lo que se espera de nuestros gobernantes cuando se produce una catástrofe. Con políticos que no han repetido los comportamientos de sus homólogos en similares situaciones. Sin embargo, algunos otros no han renunciado a mostrar su miseria, igual que muchos ciudadanos, derramando su bilis en las redes sociales. Y sí, también muchos periodistas, para vergüenza de la profesión.
Cuenta el periodista y profesor de la Universidad de Navarra, Miguel Ángel Jimeno, que un «buen alumno de la Facultad de Comunicación» le comentaba, hablando del accidente, «que para él lo más importante es el rigor»; a lo que Jimeno respondió «que quizá lo es aún más el pensar en las víctimas».
Callar. También el chistoso de tintes macabros que presume de que en Jaén no se dan estos accidentes porque no tenemos trenes.
Callar. Silencio.
Y los abrazos al cielo.


Mi artículo para SER Úbeda (Multimedia Jiennense), del 22 de enero de 2026.

miércoles, 12 de noviembre de 2025

La conexión jiennense

Recordarán aquellas campañas de las autoridades sanitarias contra el tabaquismo, “Fumar mata”, “El tabaco perjudica seriamente la salud”, y similares. Olvidaban advertir esas autoridades sanitarias que, por otro lado, vía impuestos, hacían caja.
Al Partido Popular le ocurre lo mismo, donde gobierna es perjudicial para la salud. Como ejemplos más recientes teníamos los ancianos fallecidos en las residencias madrileñas o las víctimas de la DANA.
Pensábamos, quizás con ingenuidad, que aquí en Andalucía, aunque gobierne el PP, éramos inmunes.
Igual creíamos que habitábamos una Arcadia alejados de una gestión de lo público que favorece intereses privados y socava el Estado del bienestar. Y que la atención sanitaria, aunque lenta, garantizaba nuestra asistencia. Nada más lejos de la realidad.
Hemos descubierto que no es así. Y del peor modo; con esa enfermedad, el cáncer, a la que nadie es ajeno, ya sea en carne propia o en la de familiares, amigos o conocidos. Nos decían que un diagnóstico temprano era fundamental. Y ahora sabemos que la Junta de Andalucía ha hurtado ese diagnóstico temprano a miles de mujeres andaluzas, que han visto como el cribado de cáncer de mama era un teatrillo.
A ello se ha sumado una alarma social justificada, porque testimonios del personal sanitario y de pacientes muestran que los cribados de cáncer de mama no son una excepción y la farsa se extiende a otras tipologías de cáncer y a otras enfermedades.
El principal responsable es el presidente de la Junta de Andalucía y el brazo ejecutor, la Consejería de Salud. Tarde y mal, ha cesado o dimitido, todavía no sabemos la verdad, la consejera. Cuentan que de los llamados para sustituirla nadie quería hacerse cargo del marrón, incluida la viceconsejera, y al final, se lo ha comido el consejero de Presidencia; que con esa habilidad de quien lleva media vida viviendo de la política se ha retratado sin pisar la arena.
En Jaén, ayudados por el bajo perfil informativo de los medios de comunicación de la tierra sobre este escándalo sanitario y las posibles implicaciones, igual creíamos que estábamos ungidos por no sé qué y éramos ajenos a las consecuencias y a la mala gestión.
Como era previsible, y como en el resto de Andalucía, han comenzado a aflorar casos de mujeres engañadas con los cribados del cáncer de mama. Y, cabe recordar, que, de Jaén, al margen de otros cargos y responsables de menor relevancia, hemos aportado a la Consejería de Salud, una consejera (titular en la actualidad de Medio Ambiente), una viceconsejera (cesada esta semana) un director general (cesado o ‘relevado’ y citado como testigo por la investigación judicial sobre los contratos de emergencia, contratos a dedo con clínicas privadas en la causa en la que están imputados los 3 ex gerentes del Servicio Andaluz de Salud) y una directora general (recién nombrada). Piensen en aquello de ‘por acción o por omisión’.
La enfermedad no entiende de ideología, pero la gestión de la asistencia sanitaria, sí, y de ella depende la salud de la mayoría de los andaluces.

Mi artículo para SER Úbeda (Multimedia Jiennense), del 12 de noviembre de 2025.

sábado, 20 de septiembre de 2025

Inevitablemente, 091 en el Zaidín Rock

 


Eso de la necesidad de que transcurra el tiempo es algo que cualquier seguidor de los de antaño de los Cero tiene más que asimilado. Ha vivido con ello durante dos décadas, alternando ilusión con esperanza, incluso quizás con un exceso de optimismo, que, sin embargo, al final obtuvo su recompensa con una, no por menos deseada, inesperada resurrección.
Una vez más el tiempo ha transcurrido, y lo que iban a ser 42 años se convirtieron en uno más, porque el año pasado la lluvia decidió que 091 y sus seguidores deberíamos esperar ese año más, inevitablemente, para disfrutarlos en el escenario del Zaidín Rock. Así que 43 años más tarde, ahí estuvieron en ese festival que ya es leyenda en Granada.
Justo nada más entrar al recinto suenan los primeros acordes de “Man with harmonica”, de Ennio Morricone. Al escucharlos es inevitable ver a Charles Bronson apretando los dientes y la mirada gélida de Henry Fonda. Pero también es inevitable pensar que es el preámbulo para que los Cero pisen el escenario. Así es y así será, pero sólo cuando suena “Zapatos de piel de caimán” es el momento de enloquecer, de dejarse llevar.
La media de edad de los asistentes es muy alta. Lo seguirá siendo, porque ellos y nosotros peinamos canas. Y hemos sobrevivido. La voz de ‘El Pitos’ ya no es la que era y ya no lo será nunca. Da igual, porque en ese escenario de inevitabilidad es algo que se acepta con naturalidad. Como un tributo a ese paso del tiempo, como lo inevitable para permanecer arriba y abajo del escenario.  
No somos una secta, pero somos adictos, ceroadictos, e, inevitablemente, un directo de 091 es un chute de energía. Una forma de saber que seguimos vivos y que el rock de los granadinos sigue haciéndonos vibrar y evita que caigamos en un letargo de conformismo, pero también de autocomplacencia.
No los había escuchado en directo tras la incorporación de Víctor Sánchez en sustitución de ‘Chico’ Lapido. Pensaba que lo de Víctor iba a ser algo puntual, pero da la sensación de que va a ser el quinto hombre de la banda. En una formación clásica, sin teclados, que es la que se presentó en el Zaidín. Y que es mi predilecta.
A la espera del nuevo disco, rodeado de demasiados rumores y escasas certezas, que si diciembre, que si nueva discográfica…, sonaron más canciones de las deseables de “La otra vida”, pero también sonaron bastantes de las habituales, esas que son un credo para los viejos ceromaniacos. Y aunque faltó más de una, no hay peros, no hay reclamación posible, porque fue un concierto generoso, más extenso de lo habitual en un festival; aunque la paradoja es que supo a poco, porque con los Cero, inevitablemente, siempre quieres más.

 

lunes, 8 de septiembre de 2025

A veces la vida vuelve

 


A veces la vida vuelve. O una parte de ella que tenías aparcada, pero que no te abandona porque forma parte de tu bagaje, de eso que llevas en tus alforjas. No importa si ha pasado mucho o poco tiempo, no importa si lo viviste con intensidad y ahora, aunque siga ahí, ocupa un segundo plano. Está ahí; y siempre va a estar ahí.
¿De qué les hablo?, de una de mis debilidades: la música. Y en concreto, la música cubana. No sé cuántos discos tengo de música de la Isla. Tampoco los libros que tengo o los que leí sobre la música de allá.
Confieso que algunos de esos discos estaban en el olvido. Almacenaban polvo por la falta de escucha. Aunque ese olvido no implica, ni puede llevar anexo nunca, desapego. Amo esa música, lo mismo que la literatura de Cuba y la propia Isla.
Y por mor de las circunstancias, la semana pasada eso volvió a removerse en mi interior. Un encuentro sobre la conexión del jazz y la herencia cubana, organizado por la Universidad Internacional de Andalucía (UNIA) en su Sede Antonio Machado de Baeza (Jaén), donde laboro, me puso en contacto con músicos cubanos y con personas que compartían esa pasión.
Conocí y conversé con Ariel Brínguez, Rodney Barreto e Iván ‘Melon’ Lewis. Y sobre todo les escuché. En la jam session que nos ofrecieron con alumnos del encuentro en el Café Teatro Central de Baeza y en el concierto que Ariel e Iván nos brindaron en la UNIA, para compartir su Alma en Cuba.
La vida es un cruce de caminos, donde debemos dar espacio al intercambio; en mayor o menor medida, con desigual acierto. En mi conversación con Ariel hablaba de 'Los Fakires'; una agrupación musical de Santa Clara (Cuba) en la que participó su abuelo, también saxofonista. De hecho, fue su director y uno de sus fundadores. El soplo me lo había dado su mánager, Nuria Becerra.
Le dije a Ariel que creía que tenía un disco de 'Los Fakires'. Pero no estaba seguro. Podía haberlo comprado, tenido en las manos y no haberlo hecho. Podía haber leído sobre su edición o haber escuchado o leer a alguien reseñarlo.
El caso es que estuve dándole mecha al magín intentando visualizar la portada del disco. Y, emulando a Arquímedes, proclamé (eso sí, recatadamente) mi particular ¡eureka!. La carátula era una imagen de 'Cascarita', voz de la agrupación que luego pasó a quinteto y creo que más tarde, en su último tiempo, a cuarteto. Y lo tenía. Lo tengo entre esos discos que almacenaban polvo.
Lo busqué, esperando que tuviera libreto en el que referenciase al abuelo de Ariel. No había libreto, ni referencia. Sólo ese cd, que como tantos otros, como la música, en general, nos trae a nosotros lo que no vivimos, lo que no conocimos, pero que ahora podemos escuchar y conocer para aprender y/o disfrutar. Los puentes tendidos que en una intersección de caminos nos abre la vida.
Y en ese regreso, que es un reencuentro, he vuelto a abrazar la música de la Isla.



jueves, 22 de mayo de 2025

La intrascendencia del figurante

El calendario es, en ocasiones, caprichoso. Y este año ha querido que en Jaén coincidan dos eventos en el tiempo. Dispares, pero relevantes en su ámbito, como son Expoliva y la Feria del Libro. Uno, en el corazón de la ciudad, y otro, en la periferia.
En ambos casos, si se han informado sobre ellos, habrán notado algo que no es nada nuevo. De hecho, es reiterativo y sus responsables son tanto los políticos como los medios de comunicación; o lo que es lo mismo, los figurantes y los difusores de esa figuración.
Cualquier evento se ha convertido en una excusa para el desembarco de representantes políticos, tengan o no que ver con el acontecimiento en cuestión. Y da igual que esos políticos pertenezcan al partido que gobierna una institución o a la oposición. Van a por la foto. Y no tienen pudor en dejar en un segundo plano a los verdaderos protagonistas del evento con tal de figurar.
Algunos de los figurantes pretenden, además, ser graciosos, tirando de la consabida chanza: “Para que me vea mi madre”. ¡Criatura, si tu madre te tiene muy visto! Casi tanto como nosotros, los sufridos ciudadanos.
Los políticos no van a renunciar a ‘salir en la foto’, así que son los medios de comunicación los que deben dar el paso, ser valientes y acabar con esta práctica que, salvo excepciones, nada aporta a lo noticiable. Es decir, apostar por la información y prescindir de la propaganda. Hacer periodismo en lugar de caja.
Esa foto tan deseada por los políticos se circunscribe a la irrelevancia más que al hecho informativo. Si se hiciera un análisis pormenorizado de ropajes, lenguaje corporal y gestual, los fotografiados saldrían, en líneas generales, muy mal parados. Prueben a hacerlo, observen varias fotos de eventos, en las que por cierto van a ver como repiten algunos de los figurantes, y no dejen de tomar nota de posturas y posición de las manos. Les aseguro que, al menos, esbozarán una sonrisa.
Comprobarán también la intrascendencia de la instantánea. La levedad del figurante.

Mi artículo para SER Úbeda (Multimedia Jiennense), del 22 de mayo de 2025.

sábado, 19 de abril de 2025

Jueves Santo

La Jaén que fue deja los posos de la memoria, lugares de referencia y los supervivientes que se mezclan con rostros y recuerdos de los ausentes.
Salgo este Jueves Santo por causas sobrevenidas y para estirar las piernas ante mi inminente reclusión en my house.
Veré salir a la Veracruz, una de las cofradías de uno de mis abuelos que tuvo la fenicia ocurrencia de hacer cofrades a los guardias civiles de toda España, porque uno de mis filios, paradojas de la vida, ha decidido desfilar esta Semana Santa en las filas de la Legión romana; y no precisamente para conquistar las Galias.
Quien me conoce sabe que mi fe reside en los seres humanos y que levanto la vista al cielo, sin despegar los pies del suelo, para soñar e imaginar las cometas volar.
Respeto las creencias ajenas, pero soy consciente de los caminos entrecruzados de lo religioso y lo pagano en celebraciones como la Semana Santa, que, además, en los últimos tiempos se ha inclinado a lo frívolo. No por ello deja de ser espacio para el encuentro y el reencuentro. Para mí en las procesiones de la Semana Santa de Jaén siempre prevaleció la plasticidad y la estética. Era un tiempo de disfrutar de ello y de amigos y conocidos.
Hoy no ha sido distinto. Ambiente en las calles del casco antiguo y reencuentro con los de aquí y los de allí, los de aquella Jaén que fue. Hallo a Marcos Gutiérrez Melgarejo y junto al afecto de años compartimos recuerdos y anécdotas de los que ya no están. Se suman al encuentro Rafa Palomino y Pilar, e, inevitablemente, surgen vivencias de su hermano Carmelo y de mi padre, de Luis 'Millones' y de algunos de los ausentes que siempre eran protagonistas en estas fechas.
Asevera Rafa, y acierta, que ya no hay personajes como ellos en Jaén. De esos personajes que eran, también y de alguna manera, señas de identidad de la ciudad y parte de su paisaje, de "los que veías en la calle".
Las calles siguen ahí. Y el bullicio de los festejos. Conviviendo con una memoria que se pierde y se difumina según nos vamos despidiendo. Nos agarramos a ese poso, contemplando un clavel, como aquellos del Abuelo que cada Viernes Santo dejaban en casa de mi abuela MamaConcha, cuyo color rojo simboliza la sangre derramada de los inocentes. Esa misma sangre que, desgraciadamente, fluye como un manantial.

Foto: Clavel en un vaso de cristal a modo de adorno en la Peña Flamenca de Jaén.


domingo, 13 de abril de 2025

Entre vinilos


Hoy tocaba ir a comprar una 'chuche' y disfrutar de ese día que las tiendas de discos han convertido en una cita festiva para aquellos a los que nos gustan la música y los discos, el Record Store Day. A las ediciones especiales en vinilo, tiendas como Marcapasos y Discos Bora-Bora en Granada les han sumado desde hace años una programación musical durante la jornada.
En Jaén, aunque en los últimos tiempos a muchos se les llena la boca presumiendo de oferta cultural (sin importar la calidad, of course) y repitiendo como un mantra acusador eso de menos mal que "no hay ná", no hay tiendas de discos y no podemos disfrutar de una fiesta similar. Tampoco hay una sola sala decente para conciertos, pero, bueno, y al hilo de la Semana que se avecina ¿seré yo, maestro?
Menos mal que nos queda Graná. Por cuestiones que no vienen al caso he llegado más tarde de lo previsto, pero, aún así, pisaba a tiempo Bora-Bora para escuchar un par de piezas de Carlos de Jacoba, con la tienda llena de gente disfrutona. Previamente, había pasado por la puerta de Marcapasos, donde Sr. Chinarro ha llenado hasta en la calle y pese a la lluvia. He vuelto, para, desde la rúa, escuchar también, curioso, las dos últimas canciones.
Y a continuación, la sorpresa. DJToner, Alfonso Alcalá, Rafa Martínez y 'nuestro' Sergio Albacete. 3 grandes intérpretes y un mago en la mezcla que han sido el mejor aperitivo para la cerveza.
Los 'vientos' de Sergio Albacete soplan desde hace tiempo de Torredelcampo a cualquier lugar de Andalucía y fuera de ella. Inmerso en numerosos proyectos, incluso docentes, lleva su maestría por esos cielos sin abandonar el nuestro. Y, además, hay que reseñar lo buen tipo que es. 
Hoy estaba parlanchín y he saboreado sus 'conversaciones' con el contrabajo y, de manera especial, con el trombón. Le daba a la lengua con el 'aire de Jaén' y uno sentía orgullo por el amigo y por el privilegio de la escucha en directo. 
Barruntaba después, a solas en la Malvasía, sobre el placer de lo inesperado y sobre nuestra torpeza, puede que incapacidad, para apreciar la grandeza más allá de las miradas al ombligo.

miércoles, 26 de marzo de 2025

El perro del hortelano



Es agotador. Me dirán que es el modus operandi habitual. Y no lo voy a discutir. Les imagino conocedores del asunto y de no ser así, les hago un relato breve, por aquello de no agotarles también.
El artista multidisciplinar José Ríos está pintando un mural en la pared de un solar junto a la catedral de Jaén, en pleno centro histórico de la ciudad. Y a raíz de eso hemos conocido la aprobación de un proyecto para embellecer ese espacio abandonado, que lleva años contaminando el entorno paisajístico del templo catedralicio.
Como saben, la seo jiennense pretende desde hace algún tiempo ser reconocida como Patrimonio Mundial de la Humanidad y uno de los impedimentos es el estado de conservación de su entorno. 
Hasta aquí, dirán, bien. Lo sorprendente es que el proyecto fue aprobado por el equipo de gobierno municipal del PP y Jaén Merece Más y ahora, gobernando PSOE y Jaén Merece Más por la moción de censura presentada a final del año pasado, los populares atacan el proyecto, que va más allá del mural.
Como resultado de ello, y, como por desgracia, era previsible, el disparate se ha consumado y a la actuación del PP se ha sumado un cúmulo de disparates en redes sociales; ese estercolero del siglo XXI en el que cualquier analfabestia se cree magíster.
La ausencia de respeto por el artista es algo recurrente en nuestros días, pero ahora algunos se permiten, también, decirle que es lo que debería haber pintado en lugar de esa vegetación y ese claustro maravilloso, muy en línea con el entorno, que Ríos está creando en esa pared sin vida hasta ahora.
Me consta la implicación de José Ríos con la ciudad de Jaén, su asesoramiento en diversos temas y sus propuestas a los distintos equipos de gobierno municipal, tanto del PP como del PSOE y mixtos, para embellecer la ciudad; con una especial mirada al casco histórico de la ciudad, entre otros, en el eje de Martínez Molina a los Baños Árabes, y siguiendo el ejemplo de ciudades europeas que han sumado a ese embellecimiento, modelos de regeneración urbanística y nuevas fuentes de ingresos.
Me duelen por tanto los ataques desde el desconocimiento, atribuyendo, entre otras cuestiones, una cifra como pago por esa obra de arte que en realidad corresponde al monto del presupuesto de la actuación global en el solar, cuyo resultado habrá que evaluar cuando finalice. Y, sobre todo, me molesta que un partido político en función de sus volubles intereses no tenga el menor pudor en situar en la diana a un artista. Ni tienen un modelo para esta ciudad ni les interesa nada de ella, salvo el bastón de mando. Pero ni comen ni dejan comer, como el perro del hortelano.



Mi artículo para SER Úbeda (Multimedia Jiennense), del 24 de marzo de 2025.

sábado, 8 de marzo de 2025

La película de Dylan


Procuro no leer las críticas antes de ver una película que realmente me interesa, aunque no siempre lo consigo. Con "Un Completo Desconocido", la de Dylan, no he podido evitarlo, y reconozco que he leído varias críticas antes de verla. Y lo que es peor, había leído los comentarios e impresiones de amigos y conocidos que ya la habían visto; algunos de ellos reconocidos seguidores de Dylan, que manifestaban su entusiasmo con la película.
Así que deambulaba sobre el hilo, cual funambulista sin red, entre las expectativas generadas que luego no se cumplen y esa dicha que sólo se alcanza en contadas ocasiones cuando la expectativa se muestra real.
No voy a disertar sobre lo que es el cine, lo que fue o lo que debería ser; sólo diré o recordaré que el cine, o al menos algunas películas, nos emocionaba.
"A Complete Unknown" me ha emocionado. Desde las primeras notas ya he notado un cosquilleo interior y las primeras imágenes abrían la tapa de los recuerdos.
¿Hay errores? Por supuesto, algunos groseros; y a mí entender, innecesarios. Pero eso es secundario. Me quedo con el resto, incluida la formidable interpretación de Timothée Chalamet.
Al terminar la película estaba sentado en un muy confortable sillón, ya con las luces encendidas, leyendo los créditos y escuchando la que para mí es la mejor canción de la historia del rock. Mi cuerpo estaba allí, pero mi mente volaba décadas hacia atrás; eso sí, ha vuelto a tiempo para escuchar otra de las canciones más emblemáticas del Viejo Bob, ya sin créditos.
Ahora estoy sentado en el sofá de mi casa, escribiendo esto y dejando que por mi cabeza pasen imágenes y canciones de la película. Y con unas confesables ganas de subir, poner un disco y escuchar esa canción mientras veo el vinilo girar como un carrusel de sueños; como un canto rodado.

viernes, 7 de febrero de 2025

El acoso en FITUR

Ya saben que terminamos el año con la esperada moción de censura en el Ayuntamiento de Jaén, que desalojaba al Partido Popular de la Alcaldía, y suponía, en la práctica, la ruptura entre el Partido Popular y Jaén Merece Más.
Los reiterados incumplimientos en inversiones por parte de la Junta de Andalucía y el ninguneo del alcalde y los concejales del PP a los concejales de Jaén Merece Más, unidos a los cambios en la formación provincialista, han sido la alfombra para que el PSOE recupere la Alcaldía y Julio Millán vuelva a tener el bastón de mando.
Era una ruptura esperada, pero no por ello ha dejado de ser lo que se denomina una “bomba” política e informativa, con daños colaterales incluidos.
El cambio supone la pérdida de la hegemonía del PP en los 8 ayuntamientos de las capitales andaluzas y, entre otras cuestiones, es un duro golpe a su estrategia, a cualquier precio, de hacerse con la Diputación jiennense y un borrón en el cartel de Moreno Bonilla.
El primer peaje del cambio se ha visto en la Feria Internacional de Turismo (FITUR), donde, tras la maniobra en la anterior edición de marginar a la Diputación provincial, este año se había apostado por dar un lugar estelar al ya ex alcalde de la capital, que se ha visto relegado a un segundo plano en la promoción de la ciudad, aunque no ha renunciado a un protagonismo entre bambalinas.
Muchos de ustedes ya conocerán que un ‘terrorista informativo’, de esos que se denominan periodistas y que trabajan para panfletos o pseudomedios, que se llaman a sí mismos periódicos, acosó al actual alcalde en el stand de FITUR.
Curiosamente, estos medios están financiados generosamente por instituciones gobernadas por el PP y su blanco predilecto son los políticos de otros partidos, desde el presidente del Gobierno a portavoces de la oposición en comunidades autónomas y ayuntamientos. Y, curiosamente, han sido militantes y personas cercanas al PP los que no han dudado en difundir en redes el vídeo del acoso al alcalde de Jaén; por supuesto, tratando de dar la impresión contraria.
Sería bueno que los periodistas de Jaén y el propio equipo de Gobierno pidieran al anterior alcalde una explicación sobre esos hechos y que nos contara qué hablaba con el acosador antes de producirse el bochornoso espectáculo y, sobre todo, a qué esa insistencia para que increpara (ellos lo llaman preguntar) al actual alcalde.
Jaén no se merece esos espectáculos. Y la política debe ser otra cosa.

Mi artículo para SER Úbeda (Multimedia Jiennense), del 3 de febrero de 2025.

viernes, 31 de enero de 2025

El santuario de Joe Strummer

 

Fue y es. El lugar donde habita el recuerdo. La placeta, que es casi una invitación al juego de palabras para mirar a las estrellas y nominar el planeta de Joe Strummer.
No es algo que esté marcado en el calendario; no hay pues día ni mes. Pero cada cierto tiempo, indefinido e inconcreto, visito esa placeta. Como un romero, pero exento de fe, recorro ese territorio del 'Niño de las Pinturas' y me dejo caer en ese ensanche inesperado de la calle cuyas dimensiones no alcanza para plaza, pero que las emociones engrandecen y la vuelven un inmenso espacio.
Es el tributo de Granada, o de una parte de los granaínos, a aquel british que llegó a la ciudad probablemente perdido, en una huida calculada para el bussines, y que, de alguna manera, acabó encontrándose o reencontrándose en los límites de la sombra de Mike Jones.
Quizás el duende le rozó la frente o el flujo de las aguas le arrimó la luz del reflejo de la luna. Quizás fuera algo más terrenal y simplemente prendió el recuerdo de unos días a las calles de la ciudad y ahí quedó Joe atrapado eternamente para muchos de nosotros. Y ahí también nació la leyenda del Dodge perdido.
En mi cabeza suenan 'The Clash". Y también Joe con Los Mescaleros. Pero sobre todo, escucho ese tiempo que fue, ese que queda en rincones de la mente y que sólo reaparece en una canción o en un libro. Ese mismo tiempo que se esfuerza por no desaparecer en la placeta de Joe Strummer.

miércoles, 18 de diciembre de 2024

Las Chelsea

 


Dicen que en la vida tarde o temprano todo llega. No es cierto. Ni falta que hace. Llegué tarde al rock and roll, aunque llegué para quedarme. Y llegué tarde también a las Chelsea, aunque llegué para que se quedaran.
Es curioso que tardase en descubrir estas botas, pese a que conocía unas similares con hebillas que utilizaban los punkies cuando no calzaban las habituales de militar.
Y más curioso, si cabe, es que no supiera que se hicieron conocidas por The Beatles. Lo descubrí cuando ya lucía mi primer par y no, no fue por la banda británica. Pero también tuvo que ver con la música y una banda. En concreto, una banda madrileña de rock que tomó el nombre de las botas y, ¡oh!, también tocaron en una azotea, aunque fuera para un programa de televisión.
Ignoro si sigue en activo o como tantas otras fue flor de un día o abandonó por frustración. O ambas cosas. Vivir del arte, en cualquier disciplina y con las conocidas excepciones (escasas, aunque parezcan numerosas), es una utopía. Entiendo que cundan desesperación y desánimo y que muchos abandonen viendo como funciona el asunto. Ya saben, hoy en día prima el negocio frente al talento y ya ni siquiera se molestan en disimular el contenido con un atractivo envoltorio.

domingo, 15 de diciembre de 2024

Los ladridos del perro mágico

Si a estas alturas no hemos madurado, es difícil que lo hagamos ya. Así que estamos condenados a permanecer en la isla de Pan, como niños perdidos en el paso del tiempo. Salvo el Maestro Lapido, que ha alcanzado su madurez; sigue componiendo y toca la guitarra y canta mejor que nunca. Aunque él puede permitirse ir y volver a la isla cuando quiera, porque conserva la capacidad de soñar sin despegar los pies del suelo. Puede perder la sombra, atraparla y volverla a perder, envolvernos con ella sin coserla a nuestros pies y hacernos volar por siempre jamás.
En realidad, lleva 25 años (algunos más si le sumamos los de los Cero) haciendo eso y mucho más.
Esta noche en esa especie de caja mágica que es el Teatro CajaGranada lo ha vuelto a hacer. Nos ha ungido con las notas de su guitarra, con la complicidad de Víctor Sánchez, Popi González, Víctor Ríos y Raúl Bernal, y nos ha rociado con las palabras para elevarnos a un cielo que de otra forma apenas podemos alcanzar.
No sé si hemos abandonado la isla de Pan o por el contrario nos hemos adentrado más en ella, pero hemos viajado en el tiempo 25 años atrás. Hemos escuchado los ladridos del perro mágico y nos hemos reconocido en los que fuimos, sin perder de vista los rostros que somos hoy.
Dicen que esta noche tocaba mirar al cielo para ver la luna fría, la última luna llena del año, pero nosotros alzamos la cabeza en busca del dios de la luz eléctrica y sólo logramos ver al Maestro.
Tampoco necesitamos ver ni subir a ese barco que debió navegar en un cielo imaginario de estrellas luminosas; esas estrellas que como las galletas de la fortuna guardaban un mensaje para nosotros que a día de hoy no llegó a sus destinatarios. Quizás el barco pasó de largo o nosotros lo dejamos pasar. Quizás era un tren sin raíles y sólo seguimos su humo, imaginando que dibujábamos en ese cielo que era una isla. Esa que nos atrapa y que no queremos o no sabemos abandonar.
Miro a ese cielo. Y a otros cielos. Incluso desciendo como ángel caído a los infiernos. Pero sólo sigo los pasos de mis poetas silenciosos; una trinidad, Dylan, Cohen y Lapido. 


viernes, 29 de noviembre de 2024

Realismo y ficción

Mañana jueves esta casa celebra el acto central de su 25 cumpleaños. Y lo hace con una propuesta de reflexión, a través de la palabra, sobre el porvenir de la provincia desde la dualidad Realismo periodístico/realismo mágico; con un diálogo entre el periodista Iñaki Gabilondo y el escritor David Uclés.
Sí se menta el realismo mágico, de forma inevitable pensamos en la literatura y evocamos a escritores como Juan Rulfo o Gabriel García Márquez y ese boom de la literatura de Hispanoamérica en el que algunos creyeron ver un nuevo ‘Siglo de Oro’ de las letras españolas.
En el presente provincial y en su pasado cercano estamos muy habituados al realismo mágico, como una ensoñación a medio camino entre lo que hay y la nada, en la que lo irreal es, a fecha de hoy, irreversiblemente cotidiano.
Pero en Jaén, si hubiera que identificarse con un género literario sería sin duda la ficción, y más en concreto, la ciencia ficción. Me vienen a la cabeza autores como Ray Bradbury, Jules Verne, Isaac Asimov o Philip K. Dick, creadores de mundos futuros, en algunos casos y en parte ya una realidad, a los que Jaén no acaba de llegar por ese retraso endémico en su desarrollo.
David Uclés ha denominado a su tercera criatura “La península de las casas vacías”. No es descabellado pensar en el Jaén del mañana como un conjunto de casas deshabitadas, en particular, en los núcleos rurales; con las mismas insuficientes infraestructuras de ahora y con una población envejecida y sin relevo generacional, porque los que venían detrás se fueron para no volver salvo en fechas señaladas; y a veces, ni eso.
Philip K. Dick es conocido por su obra “¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?”. Probablemente a la mayoría el título ni les suena, pero si les digo que inspiró la película “Blade Runner”, serán algunos más los que sepan de lo que hablamos. Aquí sólo tenemos ojos para los olivos, que, quién sabe, quizás alguna vez puedan ser eléctricos.
O tal vez el porvenir de Jaén se halle ya alojado en algún lugar de la memoria al que desde un mundo analógico somos incapaces de llegar.
No renunciamos a la ficción como la puerta de los sueños, pero necesitamos algo a lo que aferrarnos. Necesitamos sentir en nuestras manos algo más que el agua deslizándose entre los dedos. Y vislumbrar un futuro que no nos hurten hoy. 
 
Mi artículo para SER Úbeda (Multimedia Jiennense), del 27 de noviembre de 2024.

 

miércoles, 16 de octubre de 2024

El principio del mar

Levantó una piedra esperando encontrar el principio del mar y sólo encontró un montón de tierra oscura. Ni siquiera un resquicio por el que soñar. Tampoco halló una vía de escape para la inmundicia diaria. Así que imaginó que los cimientos de la infamia son sólidos y que están asentados con firmeza desde tiempos inmemoriales.
Era innegable que lo que más repugna habita entre nosotros, que se aferró con raíces profundas y fuertes; probablemente, al principio con lentitud, con la pausa del disimulo, mostrando su cara más inofensiva, y después, ya sin disimulos, edificó su templo en el centro de nuestras vidas para desde allí imponerse.
De igual manera era innegable que la única opción era resistir. Seguir mirando bajo las piedras con la esperanza intacta y con la convicción de que todo templo puede derrumbarse por causas naturales o por la acción humana.
Pero nadie le dijo que el tiempo juega en contra y que el viento rara vez sopla a favor. Nadie le habló de los palos en las ruedas ni de los puentes caídos. Y mucho menos de que la mayor parte del camino la recorrería en soledad. Tampoco que las mentiras y las medias verdades tienen más crédito que un puñado de sinceras palabras. O que hasta el espejo deforma la realidad.
Siendo incapaz de hallar el principio del mar qué debería hacer para vislumbrar el final. ¿Sería una utopía o realmente podría hallar un salmón remontando el asfalto de la ciudad?

 

lunes, 7 de octubre de 2024

La concejal melancólica

Retomamos el pulso de la actualidad de la provincia de Jaén desde el ámbito de la opinión. Y en este regreso nos topamos con que somos noticia más allá de nuestros límites provinciales por cuestiones que en realidad deberían avergonzar a cualquier demócrata.
La crisis política del Ayuntamiento de Jaén, que tarde o temprano se saldará con la ruptura del pacto entre Partido Popular y Jaén Merece Más, nos ha traído una nueva concejal en las filas del PP.
Una joven que ha asumido la concejalía de Deportes y de la que hemos sabido que destaca por su enaltecimiento del franquismo y de la figura del dictador en redes sociales.
El alcalde de Jaén se ha apresurado a quitar hierro al asunto aludiendo a la edad de la joven, que tenía 24 años cuando evidenciaba su melaconlía en redes sociales; 5 menos que ahora.
No parece acertado atribuir el ímpetu juvenil a esa exhibición pública tan inadecuada en un representante político de una institución democrática. Máxime cuando no ha sido un caso aislado, porque a los pocos días nos enterábamos de que esa melancolía por el franquismo es compartida también por la portavoz del PP en el Ayuntamiento de Porcuna, que, además, es la directora del Hospital Alto Guadalquivir de Andújar.
Esa frustración de no vivir en un estado totalitario y añorarlo es criticable en el ámbito personal en función de las querencias y creencias de cada cual, pero es inadmisible en la esfera pública y en concejales u otros representantes en las instituciones democráticas.
Sabemos que el PP cuenta con más de estos melancólicos; así que sería oportuno que aclare si comparte esa decepción porque España sea un estado democrático; porque de no ser así, cuesta entender que no se abra expediente a las ediles melancólicas y sean expulsadas de su formación política y de las instituciones.
Porque ya saben, si caminan como pato, graznan como pato y nadan como pato, no son gaviotas, son patos.

Mi artículo para SER Úbeda (Multimedia Jiennense), del 7 de octubre de 2024.